viernes, 2 de diciembre de 2016

Condicionados por las palabras De Rafael González

CONDICIONADOS POR LAS PALABRAS
Las palabras primero nos forman
al tiempo que nos deforman,
sobre todas, las palabras religiosas
esas nos hacen buenos o malos
nos crean traumas que destrozan vidas
impediéndonos ser felices.
Si pudiéramos ver el trabajo de las palabras
en el tejido subconsciente
nos defenderíamos de aceptar
tal o cual palabra.
El subconsciente acepta cualquier palabra,
adopta su carga semántica
y opera con esa carga, sin juzgarla,
porque el subconsciente carece de inteligencia.
Así es como un “pecado” en nuestra vida
se convierte en un “castigo” condicionante
que gobierna nuestro actuar
en el día a día.
De ahí salen tantos: tímidos, pederastas
malvados, impotentes, usureros…
y toda suerte de egos alterados.
Somos lo que las palabras

que aprendimos atestiguan.

lunes, 28 de noviembre de 2016

cOMO DEBE SER UN POEMA dE rAFAEL gONZÁLEZ

COMO DEBE SER UN POEMA
Como un árbol debe ser,
frondoso aun sin demasiadas hojas
de tronco duro, resistente
a todos los embates de la prudencia.
Plantado ante el temporal
dirá a las gentes, esta es mi verdad,
el viento partirá mis ramas
más nunca dirán que doblegaron


la voluntad que me sostiene.

jueves, 24 de noviembre de 2016

UN RECORREGUT PER CIUTAT VELLA

Hui ens n'anem a passejar
per uns quants llocs entranyables
del nostre Cap i Casal.

Juristes i Cavallers
Plaça del Correu Vell
l’esglesia Sant Nicolau
L’Iber, teatre Talia, Landerer
el Portal de la Valldigna, carrer Alt
Plaça de Mosen Sorell
Bolseria, Trench i Drets
Estamenyeria Vella,Rafael Abad,
Plaça del Doctor Collado, La Llotja,
el Mercat i Sant Joan
Carabasses i Merçé
les Germandats del Treball
en la Plaça del Negret
i més avant, anant per Corretgeria
i el carrer del Micalet
per a acabar en la Seu
on podem vore els dijous
al Tribunal de les Aigües, referent
indiscutible per a tot el nostre món.

I ací s’acaba el passeig
per esta part de València que tindrà
per a mi sempre un voler molt especial
ja que van naixer ací
molts dels meus avanpassats.





ROSER  REAL  I  SALCEDO  -  Port  de  Sagunt,  Octubre  2016

lunes, 21 de noviembre de 2016



                                                                      Raro


    Dícese de todo aquel que posee rareza y la practica. De entrada, y contrariamente a lo que se piensa, ser raro no es ninguna desgracia. Hay quien muestra a veces compasión por alguien al que él considera raro, sin darse cuenta de que por el mero hecho de serlo, y según el dicho popular, ya tiene ganado el cielo, pues raro es el que alcanza la gloria después de muerto. La paradoja que se da en el raro es que él, a su vez, cree ver raros a los demás, produciéndose una peculiar contradicción que, debido seguramente a la rareza de ambos, nunca termina de aclararse, perpetuándose esta situación por los siglos de los siglos. Una parte ve raro al raro por su comportamiento en la sociedad: por demasiado callado o distraído, por su forma de vestir, por ser un simple empollón, etcétera, etcétera..., dando lugar a la burla y escarnio por parte de los que él, al mismo tiempo, considera raros de necesidad, ya que él es el único "normal."  ¿Quiénes son los raros, los unos o los otros; los otros o los unos? Aquí entraríamos en otras consideraciones más concretas y definitorias por las que fuéramos capaces de alcanzar un resultado que nos despejara el dilema, pero no merece la pena. Además, qué leche... ¡vivan los raros! Hasta el nombre que se les da es corto y discreto, "raro". Cuatro letras de nada y que llegado el caso, si molestan mucho, en medio segundo se pueden borrar. Por cierto, raro será que yo, al final, no lo haga; o que me lo haga borrar alguien después de soltar este rollo. Y es que... tengo unas rarezas a veces...

(Luis)

COMO HACER UN ESCONDRIJO de Rafa González

COMO ARMARÍA UN ESCONDRIJO.
Metería en una maleta un libro, una tabla para poder escribir, una esponjosa almohada, muchos folios y cartulinas, variados bolígrafos de colores y mucha paciencia, con ella yo iría ilustrando cartulinas que pegaría en las paredes y con los lápices ¡Que se me olvidaban! escribiría lo que la paciencia no me permitiera obviar, que a buen seguro sería descomunal.




La hermanita salía cada noche iba a la escuela.
El ingeniero cuando salía de noche no iba a la escuela, lo sabe la vieja.
El poeta que sale de noche no gasta derroches va al rio a llorar que no anda crecido, ni él ni el rio.


TRASGOS.
Mi trasgo particular es lo que me dijeron de pequeño que era mi alma. Yo trato de andar por la vida sin sobresaltos, sin alterarme demasiado por lo que me va pasando a cada paso. Y a cada paso me sale el “trasgo almático” y me escita con sentimientos de culpa que me zahieren y de los que es difícil librarse. Como es difícil librarse del alma, cuando eres pequeño te van diciendo que tú tienes un alma y que tu alma te reprocha esto u lo otro, que si tu alma cual, que tienes que salvar tu alma… Es como si te hubieran dotado de una tercera pierna que no hace si no estorbar, y yo lo que quiero es correr, volar…





sábado, 19 de noviembre de 2016

TODO LO ENCUENTRO RARO, por Moisés Coronado.

Todo lo encuentro raro,
el croar de las cigüeñas,
el ladrar de los humanos,
el piar de las pirañas.

Todo lo encuentro raro,
irracional y raro,
incoherente, descabellado,
disparatado…, raro.

Mi perro me cuenta chistes,
mi pez ensaya un grito y
mi vecina dice que yo
también soy algo rarito.





Moisés Coronado, Noviembre de 2016.

EL BAR DE MI BARRIO, por Moisés Coronado.

Una mesa alta con dos ceniceros repletos de colillas indica la entrada al bar “La Esperanza”, saludo a los usuarios de los ceniceros y me recibe una barra alargada en la que está colgado calentando una esquina, el tío José con su botella de whiskey, es el mejor sitio para ver la tele y lo ocupa desde antes del almuerzo hasta la hora de comer, no se entendería el bar sin su presencia, siempre está con sus chascarrillos y se rie con la boca abierta de par en par, enseñando las mellas adornadas por cuatro dientes de oro que le pusieron cuando se jubiló, las paredes están decoradas con fotos del Valencia y en un extremo de la barra, en la pared, un calendario con fotos de artistas de cine. Le pido una cerveza a Trini, la dueña del bar, viuda, de mediana edad, entrada en carnes, domina la situación como nadie y cuando hay bronca o discusión, solo tiene que levantar la voz  y se calman los ánimos, me siento junto al surtidor de cerveza, al lado del Lico y del Aruso, dos forofos del Barcelona que pocas veces hablan de otra cosa, que no sea futbol, en la mesa debajo del televisor están sentados cuatro vecinos, jugando a la brisca o al Mus, que siempre son los mismos salvo enfermedad o fuerza mayor, solo hablan para pedir bebida o comentar alguna incidencia en la partida, una de las mesas está reservada para los amigos de Trini y en ella juegan sus nietos de 2 y 6 años, cuando se los dejan sus hijos, frente a mí, detrás de la barra esta la hoja de la porra del futbol, esta semana hay 400 € de bote, Andrés ocupa la otra punta de la barra, siempre está solo con su vaso de vino, pensativo y cabizbajo, si le preguntas o entra en alguna conversación contesta con monosílabos, hace dos meses que se le terminó el paro y con sus 56 años, aunque es un buen albañil, no encuentra quien le quiera dar trabajo.
Me despido de todos con un hasta luego y salgo rodeando los ceniceros rebosantes de colillas…




Moisés Coronado, Noviembre de 2016.

YO SEÑOR NO SOY..., por Moisés Coronado.

Yo señor no soy pistolero, pero no me faltarían motivos para serlo.
En mi casa nunca fueron bien las cosas, mi padre era cojo desde un día que estaba meando delante de la rueda de un carro y al arrancar no se dio cuenta por culpa de la borrachera perpetua que arrastraba, pasándole la rueda por encima del pie.
Mi madre cosía para la calle y con lo que sacaba nos iba manteniendo como podía, éramos ocho hermanos, el pequeño apenas tenía un año cuando mi padre se presentó en la escuela, borracho como siempre, y cogiéndome fuertemente de la mano, sin dar explicaciones a la maestra, me sacó para llevarme a una obra y ponerme de peón con los albañiles, entonces tenía 12 años…,




Moisés Coronado, Octubre de 2016.

NIÑEZ Y JUVENTUD, por Moisés Coronado.

Carretera, Wichita,
la primera, la ancha y su última calle,
las garroferas, Ferroland,
Congo, campo del águila, Vallesa,
el Sanatorio, la pared Noguera,
el colegio Begoña,
los cuatro caminos, convento, playa,
el rio y el segundo rio,
la fábrica y el pito…,
de las ocho menos cuarto,
de las dos… y de las diez de la noche,
cine Olimpia, Victoria, San Pedro, Oma,
Parroquia padre Jaime,
calle del progreso, Virgen del Losar,
Trovador, Rey Fernando,
Baile de la marina, centro aragonés.




Moisés Coronado, Octubre de 2016.